Los delincuentes entraron a la farmacia de Salas y Valdez al 200, en Yerba Buena, decididos a cometer el segundo atraco de la jornada. Y estuvieron a un paso de lograr su objetivo, si no fuera por la valentía de Emilia Alvez. La joven, de 27 años, se subió a su auto y comenzó a perseguir a los asaltantes, que finalmente fueron detenidos por la Policía. "Estaba decidida a chocarlos y a cerrarles el camino. Creo que todos reaccionamos cuando nos tocan un ser querido", dijo Emilia.
Su madre, Irma Ángela Núñez, estaba atendiendo el negocio la noche del viernes. Eran las 21 cuando un automóvil VW Gacel se estacionó frente al local. Minutos antes, un preventista había dejado la puerta entreabierta. Irma iba a cerrarla, pero se demoró unos minutos, pues estaba atareada. Cuando alzó la mirada, había un hombre empuñando un arma de fuego del otro lado del mostrador.
"Comencé a gritar -dijo Irma-, y me fui corriendo hacia la puerta que comunica la farmacia con mi casa. Tenía terror de que los ladrones entraran ahí; en ese momento no me importaba que robaran lo que fuera. Sólo quería que mis hijos se dieran cuenta del asalto, que salieran a cualquier lado, lejos de esos tipos armados".
La mujer logró cerrar la puerta, pero el pánico la había invadido. Salió a la calle y siguió pidiendo auxilio. "Ahí me volví a cruzar con el asaltante; vi cómo me apuntaba con el arma y disparaba", señaló.
El proyectil, por fortuna, pasó a varios metros de ella.
Tras los autores
Emilia no sabía bien qué había ocurrido, pero comprendió que la vida de su madre había corrido peligro. Y no se quedó de brazos cruzados. Sin dudarlo, se subió a su automóvil, encendió el motor y aceleró a fondo. "Cuando me contaron por teléfono que le habían disparado a mi mamá me puse como loca. Un vecino me contó todo, y lo único que pensé fue en encontrar a esos hombres", remarcó la joven.
"En medio de la persecución me crucé con dos policías que estaban en moto. Uno de mis hermanos les había avisado del robo", señaló Emilia.
Eran dos agentes de la comisaría de Marti Coll, quienes finalmente lograron dar con los presuntos autores del atraco luego de una persecución.
Los policías, supervisados por los comisarios Carlos Danielsen, Mario Rojas y José Ardiles, redujeron a los asaltantes. Además, les secuestraron un revólver calibre 22 mm (tenía cinco cartuchos y una vaina servida); el automóvil y $ 2.126.
El procedimiento, realizado en la zona de Camino del Perú y avenida Presidente Perón, llamó la atención de los transeúntes que circulaban a esa hora.
Según fuentes policiales, los dos muchachos habían cometido un atraco otro asalto en un local situado a pocas cuadras de allí, en la capital. Quedaron a disposición del fiscal de feria, Carlos Albaca.
Irma y su hija, en tanto, se mostraron preocupadas por lo que ocurrió. Pero Emilia demostró que, por su madre, está dispuesta a hacer cualquier cosa.